Me refiero a este proceso como Desviación Progresiva del Dedo (DPD) y es la verdadera razón detrás del intenso dolor, hinchazón, deformidad visible y dificultad para caminar que experimentan tantas personas con juanetes.
Esto es lo que realmente está sucediendo dentro de tu pie.
Tu dedo gordo está controlado por grupos musculares en ambos lados.
Con el tiempo, los músculos de un lado se vuelven excesivamente tensos, tirando constantemente del dedo hacia adentro, hacia los otros dedos. Al mismo tiempo, los músculos opuestos, los responsables de devolver el dedo a su alineación correcta, se debilitan y se vuelven ineficaces.
El resultado es una destructiva lucha de fuerzas dentro de tu pie.
Y desafortunadamente, los músculos tensos siempre ganan, tirando lenta pero implacablemente del dedo cada vez más fuera de posición con cada día que pasa.
¿Esa “protuberancia” visible que ves en el lado de tu pie?
Simplemente es la articulación de tu dedo siendo forzada fuera de su alineación natural por este desequilibrio muscular continuo.
Imagina una cuerda tirando de tu dedo en la dirección equivocada 24 horas al día, 7 días a la semana, eso es exactamente lo que está pasando.